Los procesos del café son las formas de separar la semilla de la cereza y secarla después de la cosecha; los tres principales son el lavado, el natural y el honey.
Por ejemplo, en el proceso natural la cereza entera se seca al sol hasta que su humedad baja al 11 %, algo que puede tardar varias semanas según el clima (National Coffee Association).
Tienes dos bolsas de café colombiano en la mano. Una dice “lavado” y la otra “natural”. Mismo país, a veces hasta el mismo municipio, y aun así saben completamente distinto. Una es limpia y fresca; la otra huele a fruta madura desde que abres el empaque. ¿Qué pasó en el camino?
La respuesta está en los procesos del café: lo que ocurre con la fruta entre el árbol y el saco de grano verde. En esta guía te contamos qué es un café lavado, uno natural y uno honey, qué pasa con la cereza en cada caso y cómo cambia el sabor en tu taza. Al final vas a saber qué proceso elegir según tu método de preparación y tu gusto, sin tener que adivinar frente a la etiqueta.
¿Qué son los procesos del café?
Los procesos del café son los métodos que se usan después de la cosecha para quitar la fruta que envuelve la semilla y secarla, para que quede lista para tostar. La National Coffee Association (NCA) describe tres métodos principales: el natural o “vía seca”, el lavado o “vía húmeda”, y el honey, un híbrido entre los dos. Los tres pueden cambiar mucho el sabor de tu taza.

Para entenderlos, primero hay que saber qué es un grano de café. Lo que tú tuestas y mueles es la semilla de una fruta: la cereza del cafeto. De afuera hacia adentro, la cereza tiene estas capas:
- Piel: la cáscara exterior, roja o amarilla cuando la fruta está madura.
- Pulpa: la parte carnosa de la fruta.
- Mucílago: una capa pegajosa y dulce que envuelve la semilla.
- Pergamino: una cáscara delgada, como papel, que protege el grano.
- Semilla: el grano de café verde, el que luego se tuesta.
Cada proceso decide qué capas se quitan antes del secado y cuáles se quedan pegadas al grano mientras se seca. Esa decisión es la que cambia el sabor. Entre más fruta acompaña a la semilla durante el secado, más notas frutales y dulces suele tener el café.
Todo empieza con una buena cosecha. La NCA explica que se recogen las cerezas maduras y se procesan rápido, para que no se dañen. En Colombia, la Federación Nacional de Cafeteros describe el café arábico suave como 100 % cosechado de forma selectiva, es decir, eligiendo los frutos maduros.
Si todavía no tienes claro qué hace que un café sea “especial”, te recomendamos empezar por nuestra guía de qué es el café de especialidad. Ahora sí, veamos el proceso más común en Colombia.
¿Qué es un café lavado?
Un café lavado es el que se procesa por vía húmeda: se le quita la pulpa a la cereza, se retira el mucílago con agua y fermentación, y solo después se seca el grano con su pergamino. Como la fruta sale antes del secado, el sabor depende más de lo que la semilla absorbió en la planta. Por eso el lavado deja ver muy bien el origen.
Según la NCA, el proceso lavado sigue estos pasos:
- Despulpado. Se separa la pulpa de la semilla.
- Clasificación. Los granos pasan por canales de agua. Los verdes, más livianos, flotan; los maduros, más pesados, se hunden. Después se separan por tamaño.
- Fermentación. Los granos reposan en tanques con agua, donde enzimas naturales disuelven el mucílago. Esto puede tomar entre 12 y 48 horas. Cuando termina, el grano se siente áspero al tacto.
- Lavado y secado. Se enjuagan y se secan hasta una humedad cercana al 11 %, al sol en patios o camas, o en secadoras mecánicas.
- Trilla. Al final se retira el pergamino y queda el café verde.
El resultado es una taza limpia. La NCA explica que los cafés lavados pueden tener notas florales, ácidas o cítricas, y que por eso muchos cafés de origen único y de especialidad son lavados: el proceso muestra sus características propias.
Si te gusta un café balanceado, que puedas tomar todos los días sin cansarte, el lavado es tu punto de partida. Nuestro café lavado de Sonsón es un buen ejemplo de ese perfil limpio y balanceado.
El lavado es el proceso más “moderno”. El natural, en cambio, es el más antiguo de todos.
¿Qué es un café natural?
Un café natural es el que se seca con la cereza entera, sin quitarle la fruta: la semilla pasa semanas dentro de la fruta mientras esta se deshidrata al sol. Es el método tradicional por “vía seca”, que se usa desde hace siglos. Ese contacto largo con la fruta es lo que le da su sabor frutal e intenso.

Así funciona, según la NCA:
- Secado al sol. Las cerezas recién cosechadas se extienden sobre superficies amplias para secarse al sol.
- Cuidado constante. Para que no se dañen, se rastrillan y se voltean durante el día, y se cubren en la noche o cuando llueve.
- Paciencia. El secado sigue hasta que la humedad de las cerezas baja al 11 %, lo que puede tardar varias semanas según el clima.
- Trilla. Al final se retira toda la cáscara seca de una vez: piel, pulpa y pergamino.
Cuando la cosecha es buena, el natural da cafés con más cuerpo y un perfil dulce y frutal muy particular. Piensa en fruta madura, frutos rojos o panela. Es un café que se nota desde el primer sorbo.
Pero tiene un reto. La NCA advierte que si en el lote se mezclan cerezas maduras y verdes, la calidad y el sabor pueden salir disparejos. Por eso un buen natural exige una recolección muy cuidadosa y un secado vigilado día a día.
Si quieres probar este perfil, el café natural de Caicedo es frutal e intenso, justo lo que se espera de un buen natural.
Entre el lavado y el natural hay un punto medio con nombre dulce.
¿Qué es un café honey?
Un café honey es el que se despulpa, como el lavado, pero se seca con parte del mucílago todavía pegado al grano, como si fuera medio natural. La NCA lo llama también semilavado. Ese mucílago azucarado se carameliza durante el secado, conserva parte del dulzor y resalta los sabores naturales del grano.

¿Y por qué “honey”? No lleva miel. El nombre viene de la textura del mucílago, pegajosa como la miel. Así que si alguien te dice que es un café “con miel”, ya sabes que no.
Lo interesante del honey es que no es un solo sabor, sino una escala:
- Con menos mucílago, el café se parece más a un lavado: limpio y con buena acidez.
- Con más mucílago, se acerca a un natural: más fruta y más cuerpo.
La NCA resume que, en general, entre más mucílago queda en el grano, más dulce es el resultado. Por eso los honey suelen describirse como dulces y cremosos, un equilibrio entre la limpieza del lavado y la intensidad del natural.
En Broo tenemos un honey de Caicedo, dulce y cremoso, pero por ahora está agotado. Mientras vuelve, puedes explorar sus dos “vecinos”: el lavado y el natural. Probarlos lado a lado es la mejor forma de entender qué aporta cada proceso.
Con los tres procesos claros, ponlos uno al lado del otro.
¿Cómo cambia el sabor según el proceso?
En pocas palabras: el lavado da tazas limpias y balanceadas, el natural da tazas frutales e intensas, y el honey queda en el medio, con un dulzor más marcado. La diferencia viene de cuánta fruta acompaña al grano mientras se seca. Esta tabla resume lo que pasa en cada proceso y cómo aprovecharlo en casa.
| Proceso | Qué pasa con la fruta | Perfil en taza | Método sugerido | Producto Broo |
|---|---|---|---|---|
| Lavado | Se quitan la pulpa y el mucílago antes de secar el grano | Limpio, balanceado, con notas florales o cítricas | V60, Chemex, cafetera de goteo | Lavado Sonsón |
| Natural | La cereza entera se seca con la semilla adentro | Frutal, intenso, con más cuerpo | Prensa francesa, AeroPress | Natural Caicedo |
| Honey | Se quita la pulpa, pero parte del mucílago se seca con el grano | Dulce y cremoso | AeroPress, V60 o con leche | Honey Caicedo (agotado por ahora) |
Ojo: el proceso no es lo único que define el sabor. El origen, la altura, la variedad de la planta y la tostión también pesan. Un lavado tostado muy oscuro puede perder toda su delicadeza, y un natural mal secado puede saber a fermento. Si quieres conocer esas otras variables, revisa nuestra guía de tipos de café: especies, variedades y tostiones.
Un truco para entrenar el paladar: prepara un lavado y un natural con el mismo método, la misma dosis y la misma agua. Pruébalos sin azúcar, uno después del otro. La diferencia te va a sorprender, y es la forma más rápida de saber cuál es tu proceso favorito.
Ya conoces el sabor de cada uno. Falta combinarlo con tu cafetera.
¿Qué proceso elegir según tu método?
Como regla general, los métodos de filtro lucen mejor con cafés lavados, y los de inmersión o presión sacan provecho de la intensidad de los naturales. No es una ley: es un punto de partida. Tu paladar tiene la última palabra, y a veces las mejores tazas salen de romper la regla.
Así puedes combinarlos:
- V60 y Chemex: dan tazas limpias y ligeras, donde se notan los detalles. Con un lavado vas a sentir las notas florales o cítricas con claridad. Con un natural, la fruta se vuelve muy aromática.
- Prensa francesa: al ser inmersión, da más cuerpo. Un natural se vuelve redondo y jugoso. Un lavado queda más suave y fácil de tomar.
- AeroPress: es versátil y perdona errores. Funciona con los tres procesos, y con un honey resalta el dulzor.
- Cafetera italiana o espresso: dan bebidas concentradas. Si las tomas con leche, un natural o un honey aportan dulzor y cuerpo que se sienten a través de la leche.
- Cold brew: la NCA explica que la preparación en frío da una taza más suave y menos amarga. Un natural le suma notas de fruta muy agradables.
Si todavía estás eligiendo cafetera, en nuestra comparación de V60, Chemex y AeroPress te explicamos cómo se usa cada una y cuál es mejor para empezar.
Y un último consejo: el mejor proceso es el que te hace sonreír en el primer sorbo. Prueba, compara y quédate con el que te guste. Total, el café bien hecho no necesita azúcar para convencerte.
Preguntas frecuentes
¿Qué proceso de café es más dulce?
Por lo general, el honey y el natural, porque el grano se seca en contacto con los azúcares de la fruta. Pero el dulzor también depende de la madurez de la cereza y de la tostión. Un lavado de cerezas bien maduras también puede ser muy dulce.
¿El proceso cambia la cantidad de cafeína?
El proceso cambia sobre todo el sabor, no lo que te despierta. La cafeína depende más de la especie: según la National Coffee Association, la robusta tiene bastante más cafeína que la arábica. Entre un lavado y un natural de arábica no vas a notar esa diferencia.
¿Qué es un café fermentado o de proceso experimental?
Son variaciones de los procesos clásicos en las que el productor controla la fermentación de otra forma, por ejemplo cambiando el tiempo, la temperatura o el contacto con el aire. Buscan sabores nuevos y a veces muy intensos. Vale la pena probarlos después de conocer los clásicos.
¿Por qué el café colombiano suele ser lavado?
Por tradición. La Federación Nacional de Cafeteros señala que lo más característico del Café de Colombia es el tratamiento por vía húmeda, que produce el famoso café lavado colombiano. Aun así, en Colombia también se producen cafés naturales y honey, como los de Caicedo, en Antioquia.
¿Un café natural sabe a vino?
A veces. La National Coffee Association explica que los naturales pueden tener un sabor que recuerda al vino o a fermentado. No siempre pasa, y cuando es suave suele ser agradable. Si la nota a fermento domina toda la taza, puede ser señal de un secado mal controlado.
Resumen
- Los procesos del café definen cómo se separa la fruta de la semilla y cómo se seca: el lavado quita la fruta antes de secar, el natural la seca completa y el honey deja parte del mucílago.
- En taza, el lavado es limpio y balanceado, el natural es frutal e intenso, y el honey es dulce y cremoso.
- Los métodos de filtro lucen con cafés lavados; la prensa francesa y la AeroPress sacan provecho de la intensidad de los naturales.
¿Ya sabes qué proceso te gusta? El siguiente paso es sacarle todo el sabor con la cafetera correcta: mira nuestra guía de V60, Chemex y AeroPress: cuál elegir y cómo usar cada una. Y cuéntanos en los comentarios si eres más de lavado o de natural.



