El cold brew es café preparado con agua fría o a temperatura ambiente, que se deja reposar varias horas y luego se filtra: el resultado es una bebida suave y menos amarga.
La National Coffee Association (NCA) recomienda una proporción de 1:4 a 1:5 (café:agua) y unas 12 horas de contacto (NCA, Cold brew coffee).
Hace calor, quieres un café y el tinto recién hecho no provoca. Le echas hielo y la taza queda aguada y amarga. O pides un cold brew en una cafetería, te encanta y piensas que debe tener algún secreto de barista. No lo tiene: tiene tiempo.
En esta guía te contamos qué es el cold brew, cómo prepararlo en casa paso a paso, en qué se diferencia del iced coffee y qué tan fuerte es comparado con un espresso. También vas a ver qué café usar, cómo conservarlo y qué dice la ciencia sobre su acidez. Al final sabrás si te conviene hacerlo tú o tener un concentrado listo en la nevera.
¿Qué es el cold brew?
El cold brew es un método de preparación en frío: el café molido grueso reposa en agua fría o a temperatura ambiente durante muchas horas y después se filtra. El nombre viene de cómo se prepara, no de cómo se sirve. Por eso puedes tomarlo con hielo, solo, con leche o incluso caliente.

Es un método de inmersión, como la prensa francesa, pero sin calor. El agua caliente saca los sabores del café en minutos. El agua fría lo hace despacio, y por eso necesita horas. Ese cambio de ritmo cambia también el resultado en la taza.
Así se siente un buen cold brew:
- Suave y redondo: la NCA lo describe como una bebida de sabor más suave y menos amargo que el café caliente enfriado.
- Dulzón aunque no tenga azúcar: al bajar el amargor, aparecen notas de chocolate, panela o fruta, según el grano.
- Concentrado: casi siempre se prepara fuerte, como concentrado, para diluirlo luego con agua, leche o hielo.
Ese último punto es clave. Según la NCA, el concentrado está pensado para rebajarse con agua o tomarse con hielo, incluso mientras se derrite. Es decir, el hielo no lo arruina: lo termina de preparar.
Si quieres ver cómo encaja entre los demás métodos, en la guía de métodos de preparación de café lo comparamos con la V60, la moka y la prensa. Ahora vamos a lo práctico: cómo hacerlo en tu cocina.
¿Cómo hacer cold brew en casa?
Para hacer cold brew en casa solo necesitas café molido grueso, agua filtrada, un frasco con tapa, un colador fino y paciencia. Mezclas una parte de café con cuatro o cinco de agua, dejas reposar unas 12 horas en la nevera y filtras. No hay técnica difícil: el tiempo hace el trabajo por ti.

Esta es nuestra receta base para un frasco de un litro:
- Muele grueso. Usa 200 g de café con molienda gruesa, como la de la prensa francesa. La NCA recomienda empezar con molienda gruesa y ajustar desde ahí. Si la haces fina, el cold brew sale turbio y cuesta filtrarlo.
- Mide el agua. Agrega entre 800 y 1.000 ml de agua fría filtrada. Así quedas en la proporción de 1:4 a 1:5 que indica la NCA. La NCA también aconseja evitar el agua destilada o ablandada.
- Revuelve suave. Mezcla con una cuchara hasta que todo el café quede mojado. Si quedan grumos secos, esa parte no se extrae.
- Tapa y deja reposar. Lleva el frasco a la nevera entre 12 y 24 horas. La NCA habla de unas 12 horas de contacto, y en estudios científicos se reportan reposos de 8 a 24 horas.
- Filtra. Pasa el líquido por un colador fino con una tela limpia o un filtro de papel. Si todavía ves sedimento, fíltralo una segunda vez, como sugiere la NCA.
- Guarda y sirve. Pasa el concentrado a una botella de vidrio bien tapada y mantenlo en la nevera. Para servir, mézclalo con agua, leche o hielo hasta que te guste.
¿Tienes una prensa francesa? Sirve perfecto como frasco y filtro a la vez: pones el café y el agua, tapas sin bajar el émbolo y al día siguiente presionas. En la guía de cómo hacer café en prensa francesa te explicamos cómo usarla bien.
¿Hacerlo en casa o comprarlo listo? Depende de tu rutina. Hacerlo en casa es barato y te deja jugar con granos y tiempos, pero pide planear con un día de anticipación y filtrar con cuidado. Un concentrado listo, como el Cold Brew Broo concentrado de 700 ml, sirve cuando no quieres esperar ni ensuciar frascos. Si te gusta experimentar, prepáralo tú; si quieres resolver la mañana en un minuto, tener uno listo ayuda.
Con la receta clara, vale la pena despejar la confusión más común: cold brew e iced coffee no son lo mismo.
¿Qué diferencia hay entre cold brew e iced coffee?
La diferencia está en el agua: el iced coffee se prepara caliente y luego se enfría, mientras que el cold brew nunca toca agua caliente. Así lo explica la NCA. Por eso saben distinto: el iced coffee conserva el perfil del café caliente, y el cold brew es más suave y menos amargo.
Esta tabla resume lo que cambia entre uno y otro:
| Aspecto | Cold brew | Iced coffee |
|---|---|---|
| Agua | Fría o a temperatura ambiente | Caliente, luego se enfría |
| Tiempo | Unas 12 horas, según la NCA | Lo que tarde tu método de siempre |
| Molienda | Gruesa | La de tu método (media para filtro) |
| Sabor | Suave, redondo, menos amargo | Más brillante, con más notas ácidas y amargas |
| Planeación | Se hace con un día de anticipación | Se hace en el momento |
| Cómo se sirve | Concentrado para diluir, con hielo o caliente | Sobre hielo |
Ninguno es mejor. El iced coffee es ideal cuando se te antoja algo frío ya mismo. El truco es prepararlo un poco más cargado, porque el hielo lo va a rebajar. El cold brew es para quien planea y quiere una bebida suave durante varios días.
Si te gusta tomar café frío, en nuestras recetas de café frío tienes el paso a paso del iced coffee, el affogato y el granizado. Para una reunión, el cold brew también es una gran base de cócteles con café, con o sin alcohol. Y si ya estás pensando en qué tan fuerte queda cada uno, esa es la siguiente pregunta.
¿Qué es más fuerte, un espresso o un cold brew?
Depende de cómo midas y de cuánto diluyas. Un espresso es una bebida muy concentrada en un volumen pequeño. Un cold brew concentrado también es fuerte, pero casi nunca se toma puro: se mezcla con agua, leche o hielo. Lo que llega a tu vaso depende de esa mezcla, no solo del método.

Mira cómo se prepara cada uno, con las proporciones de la NCA:
- Espresso: café molido fino, agua caliente a presión durante unos 20 a 30 segundos y una proporción de 1:2. Por cada gramo de café salen unos dos gramos de bebida.
- Cold brew concentrado: café molido grueso, agua fría durante unas 12 horas y una proporción de 1:4 a 1:5. Luego lo diluyes a tu gusto.
La intensidad que sientes también depende del sabor. El espresso es amargo, denso y con crema, y por eso se percibe «más fuerte». El cold brew, al ser suave, engaña: se toma fácil aunque esté cargado.
¿Y la cafeína? No encontramos una fuente confiable que compare de forma directa ambas bebidas, así que no te vamos a dar una cifra inventada. Lo que sí se sabe es que dejarlo más horas no suma cafeína sin límite. En un estudio publicado en Scientific Reports, la cafeína y el ácido clorogénico (3-CGA) llegaron al equilibrio entre las 6 y las 7 horas de reposo.
Nuestro consejo: si eres sensible a la cafeína, empieza con poco concentrado y más agua o leche. Ajustas la intensidad en el vaso, no en el frasco. Y eso nos lleva a otra variable que manda en el sabor: el grano.
¿Qué tipo de café se usa para cold brew?
Puedes usar el café que más te guste: la NCA dice que cualquier tipo de grano funciona con este método. Lo que sí importa es que sea fresco, que tenga molienda gruesa y que su perfil te guste frío. El cold brew baja el amargor, así que deja brillar el dulzor y las notas del origen.
Algunas pistas para elegir:
- Si te gusta chocolatoso y balanceado: busca un café de proceso lavado. Da un cold brew limpio que combina muy bien con leche.
- Si te gusta frutal: un café de proceso natural aporta notas a fruta madura. Queda delicioso solo, con hielo o con agua con gas.
- Si te gusta dulce y cremoso: el proceso honey suele dar esa textura; vale la pena probarlo cuando lo encuentres.
- Tostión: una tostión media es un buen punto de partida. Conserva notas de origen sin que el café sepa a quemado.
Si vas a comprar el café para prepararlo tú, pídelo en grano y muélelo grueso justo antes, como recomienda la NCA. Si no tienes molino, pídelo molido grueso. En la categoría de cold brew encuentras el concentrado listo, y en la tienda cada bolsa de café de especialidad indica su proceso y origen. Por ejemplo, el café natural de Caicedo tiene un perfil frutal e intenso que luce en frío.
Un detalle: el café de supermercado muy molido para greca también sirve, pero suele dar un cold brew más turbio y amargo. Si es lo que tienes, fíltralo dos veces. Con el grano elegido, queda la pregunta que muchos se hacen: ¿es más sano?
¿Es saludable el cold brew?
El cold brew no es ni más sano ni menos sano de forma automática: es café, y lo que lo vuelve más o menos saludable es lo que le agregas. Lo que sí muestra la ciencia es que su química cambia un poco frente al café caliente, aunque no siempre en la dirección que dice la publicidad.
Un estudio de Rao y Fuller, publicado en Scientific Reports en 2018, comparó cold brew y café caliente. Esto encontraron:
- El pH es parecido. Las muestras frías y calientes tuvieron un pH comparable, entre 4,85 y 5,13. O sea: el cold brew no tiene un pH más bajo ni mucho más alto que el café caliente.
- Tiene menos acidez titulable. El café caliente mostró más ácidos titulables. Eso ayuda a explicar por qué el cold brew se siente más suave en la boca.
- Tiene menos actividad antioxidante. El café caliente también mostró mayor actividad antioxidante que el cold brew.
En resumen, el cold brew no es una bebida «sin acidez». Es una bebida que se percibe menos ácida y menos amarga, y eso ya es bastante. Si tienes una condición digestiva o te recomendaron limitar el café o la cafeína, habla con tu médico antes de cambiar tus hábitos.
Donde sí puedes hacer la diferencia es en el vaso. Un cold brew solo, con hielo o con leche, no necesita azúcar: el café bien hecho no la pide. Los jarabes y las cremas son los que suman calorías. Pruébalo primero sin nada; a lo mejor te sorprende lo dulce que sabe.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura el cold brew en la nevera?
Depende de qué tan limpio lo prepares y lo guardes. Hecho en casa, tómalo en pocos días, siempre en un recipiente de vidrio bien tapado y en la nevera. Si lo compraste listo, sigue la fecha y las indicaciones de la etiqueta. Si cambia el olor, no lo tomes.
¿Se puede calentar el cold brew?
Sí. La NCA explica que el cold brew se puede servir con hielo o caliente. Calienta el concentrado ya diluido, sin dejarlo hervir, para que no se amargue. Queda una taza suave, distinta a la de un tinto recién colado, ideal para días de lluvia.
¿Cómo se diluye un cold brew concentrado?
Empieza mezclando partes iguales de concentrado y agua fría, leche o bebida vegetal, sobre hielo. Prueba y ajusta: más concentrado si lo quieres intenso, más líquido si lo quieres ligero. Si lo compraste listo, revisa primero la dilución que recomienda la etiqueta.
¿El cold brew tiene azúcar?
El cold brew hecho en casa no tiene azúcar añadida: es solo café y agua. Su sabor suave hace que se perciba dulce, aunque no lo sea. Las versiones de cafetería o embotelladas pueden traer jarabes, así que revisa la etiqueta o pregunta antes de pedirlo.
¿Puedo hacer cold brew con café molido de supermercado?
Sí, se puede. El problema es que suele venir molido fino para greca o goteo, y eso da un cold brew turbio y más amargo. Fíltralo dos veces con tela o papel. Con café de especialidad molido grueso vas a notar la diferencia desde el primer sorbo.
Resumen
- El cold brew es café preparado con agua fría durante horas: la NCA recomienda proporción 1:4 a 1:5 y unas 12 horas de contacto.
- No es lo mismo que el iced coffee, que se prepara caliente y se enfría. El cold brew es más suave y menos amargo.
- Su pH es parecido al del café caliente, pero tiene menos acidez titulable; por eso se siente más suave en la boca.
¿Ya tienes tu frasco de cold brew en la nevera? Llévalo a otro nivel con nuestras recetas de cócteles con café, con versiones con y sin alcohol. Y cuéntanos en los comentarios cuántas horas te gusta dejarlo reposar.
Referencias
- National Coffee Association. Cold brew coffee
- National Coffee Association. Espresso
- Rao, N. Z. y Fuller, M. (2018). Acidity and antioxidant activity of cold brew coffee. Scientific Reports, 8, 16030
- Fuller, M. y Rao, N. Z. (2017). The effect of time, roasting temperature, and grind size on caffeine and chlorogenic acid concentrations in cold brew coffee. Scientific Reports, 7, 17979

