El café descafeinado es café al que se le retira la mayor parte de la cafeína antes de tostarlo, mientras el grano todavía está verde.
Según la National Coffee Association (NCA), el proceso elimina cerca del 97 % de la cafeína, y una taza de 240 ml de descafeinado conserva entre 2 y 15 mg, frente a unos 95 mg de un café normal (NCA, Decaf coffee).
Te encanta el café, pero a las cuatro de la tarde ya sabes que una taza más te va a quitar el sueño. O tu médico te pidió bajarle a la cafeína. O simplemente quieres disfrutar el sabor sin el empujón. Para todo eso existe el descafeinado, y tiene mucha mejor fama de la que merece.
En esta guía te contamos qué es el café descafeinado, cómo se le quita la cafeína, cuánta le queda y si de verdad sabe distinto. También verás quién debería tomarlo y cómo elegir uno bueno. Spoiler: no tiene cero cafeína, pero se le acerca bastante.
¿Qué es el café descafeinado?
El café descafeinado es café normal al que se le extrajo casi toda la cafeína cuando el grano estaba verde, antes de la tostión. Después se tuesta, se muele y se prepara igual que cualquier otro café. Viene de la misma planta y pasa por la misma finca: la diferencia está en un paso extra.
Ese paso ocurre en plantas especializadas, no en la finca. El grano verde llega, se le retira la cafeína y vuelve a secarse. Luego el tostador lo recibe y lo trabaja como cualquier otro lote.
Tres ideas para quitarse mitos de encima:
- No es un café “de segunda”. Se puede descafeinar café de muy buena calidad. El resultado depende del grano de partida y del cuidado del proceso.
- No es café sin cafeína. Le queda un poco, como verás más abajo.
- No es otro tipo de planta. Es arábica o robusta, igual que el café normal. Si quieres repasar las especies, mira tipos de café.
El descafeinado tiene su público fiel: quienes aman el ritual de la taza pero no quieren la cafeína a ciertas horas. Y ese público está creciendo, porque cada vez más gente busca disfrutar el café sin afectar su descanso.
¿Cómo se hace el café descafeinado?
Todos los métodos siguen la misma idea: humedecer o calentar el grano verde para abrirlo y luego arrastrar la cafeína con un líquido. Lo que cambia es ese líquido. La NCA explica que hay cuatro métodos principales y que todos son igual de seguros y cumplen las normas de la FDA de Estados Unidos.

Los métodos más conocidos son estos:
- Con solvente (“método europeo”). El grano se vaporiza y luego se enjuaga con un solvente que se une a la cafeína y se la lleva. Según la NCA, casi toda la solución se recupera y se reutiliza en un sistema cerrado. Después el grano se seca y se tuesta normal.
- Con acetato de etilo de caña. Es una variante con un solvente que puede obtenerse de la fermentación de la caña de azúcar. En Colombia hay una planta en la región andina que usa acetato de etilo de caña cultivada en Palmira y retira como mínimo el 97 % de la cafeína, según uno de sus importadores (InterAmerican Coffee).
- Con agua (proceso Swiss Water). Este método usa solo agua, temperatura y tiempo, con un extracto de café verde que se lleva la cafeína por difusión.
- Con CO₂. Usa dióxido de carbono a presión para extraer la cafeína.
Ojo con algo: muchas promesas de “100 % natural” o de cifras exactas en los empaques vienen de las propias marcas. La referencia independiente más útil sigue siendo la de la NCA: cerca de 97 % menos cafeína.
Al final, el descafeinado se tuesta como cualquier café. Y ahí la tostión vuelve a ser clave para el sabor, como te contamos en café tostado: cómo elegir la tostión.
¿Cuánta cafeína tiene un café descafeinado?
Una taza de 240 ml de café descafeinado tiene, por lo general, entre 2 y 15 mg de cafeína. Así lo indican tanto la FDA como la NCA. Un café normal del mismo tamaño ronda los 95 mg, según la NCA. Es decir, el descafeinado tiene muy poca cafeína, pero no cero.
| Bebida (240 ml) | Cafeína aproximada | Fuente |
|---|---|---|
| Café normal | ~95 mg | NCA |
| Café descafeinado | 2–15 mg | FDA y NCA |
¿Por qué tanta diferencia entre 2 y 15? Depende del grano, del método de descafeinado y de cómo prepares la taza. Más café por taza o una extracción más larga pueden subir un poco la cifra.
Como referencia general, la FDA cita 400 mg de cafeína al día como una cantidad que, en la mayoría de adultos, no suele asociarse a efectos negativos (FDA). Con el descafeinado estás muy lejos de esa cifra, incluso si tomas varias tazas.
Pero si tu médico te pidió evitar la cafeína por completo, ten en cuenta ese pequeño residuo. Pregúntale si el descafeinado entra en tu plan. Si quieres el panorama completo de cafeína y salud, lee cuánto café al día es saludable.
¿El café descafeinado sabe distinto?
Puede saber un poco distinto, porque el proceso también arrastra algunos compuestos del grano además de la cafeína. Pero un buen descafeinado, hecho con buen café y bien tostado, puede ser muy agradable. Mucho del “sabe a cartón” viene de granos viejos o tostiones muy oscuras.

La cafeína aporta algo de amargor a la taza. Al retirarla, el café puede sentirse un poco más suave. A algunas personas les encanta ese cambio. A otras les parece que le falta carácter.
Lo que más arruina un descafeinado no es el proceso. Es lo mismo que arruina cualquier café:
- Grano de mala calidad desde el inicio. Si el café era malo, descafeinado no mejora.
- Tostión demasiado oscura para tapar defectos.
- Café viejo, que pasó meses en la estantería.
- Mala preparación: agua hirviendo, dosis a ojo o molienda equivocada.
También ayuda elegir bien el método. Un descafeinado de tostión media luce en filtro, donde la taza queda limpia. Si lo prefieres con leche, la greca o el espresso le dan el cuerpo que la leche necesita.
Haz la prueba: prepara un descafeinado de especialidad con el mismo cuidado que tu café de siempre. Pesa la dosis, cuida la temperatura del agua y tómalo recién hecho. Lo más probable es que te sorprenda.
¿Quién debería tomar café descafeinado?
El descafeinado es buena opción para quienes quieren el sabor y el ritual del café, pero necesitan o prefieren limitar la cafeína. No es solo para personas con indicaciones médicas. También es útil para quien quiere una taza después de las cuatro de la tarde sin dañar su noche.
Estos son los casos más comunes:
- Si te cuesta dormir. La cafeína puede seguir activa varias horas. Un descafeinado en la tarde te deja disfrutar sin pagar con insomnio.
- Si eres sensible a la cafeína y sientes ansiedad, palpitaciones o temblor con poco café.
- Si estás embarazada o lactando, o tienes hipertensión o arritmias. En estos casos, consulta con tu médico cuánta cafeína es adecuada.
- Si tomas medicamentos que interactúan con la cafeína.
- Si simplemente tomas muchas tazas y quieres reemplazar algunas.
Un dato curioso: en un gran estudio publicado en 2026 con datos del UK Biobank, quienes tomaban descafeinado mostraron resultados de salud del hígado parecidos a quienes tomaban café normal (resumen en Earth.com). Es un estudio observacional, así que no prueba causa. Pero sugiere que no todo lo bueno del café depende de la cafeína.
¿Cómo elegir y preparar un buen descafeinado?
Elige un descafeinado con origen claro, fecha de tostión reciente y método de descafeinado informado en la etiqueta. Prepáralo con la misma receta de tu café normal. No necesita trucos especiales; necesita el mismo cuidado.
Lo que debes buscar en la bolsa:
- Origen: país y región, igual que con cualquier café de especialidad.
- Método de descafeinado: agua, acetato de etilo de caña, CO₂ o solvente. Si no lo dice, pregunta.
- Fecha de tostión: mientras más reciente, mejor.
- Presentación: en grano, si tienes molino; molido, si no.
Hoy no tenemos descafeinado en nuestra tienda. Preferimos decírtelo claro. Si lo que buscas es bajarle a la cafeína sin renunciar a un buen café, otra estrategia funciona muy bien: tomar menos tazas, pero mejores. Un café con sabor propio, como el lavado de Sonsón o el natural de Caicedo, se disfruta despacio y no pide repetir por costumbre.
Otra idea: prepara tazas más pequeñas. En vez de un pocillo grande de tinto, un café de 120 ml bien hecho te da el sabor con la mitad de la cafeína. Y si quieres explorar más opciones, mira nuestra selección de café de especialidad.
Los cafés de esta guía
Preguntas frecuentes
¿El café descafeinado tiene cafeína?
Sí, un poco. Según la FDA, una taza de 240 ml suele tener entre 2 y 15 mg de cafeína. Es mucho menos que los cerca de 95 mg de un café normal, pero no es cero. Tenlo en cuenta si debes evitarla por completo.
¿El descafeinado tiene químicos?
Algunos métodos usan solventes, pero la NCA explica que los cuatro métodos principales son igual de seguros y cumplen las normas de la FDA. Si prefieres evitar solventes, busca descafeinados por proceso con agua o con dióxido de carbono.
¿Puedo tomar descafeinado en la noche?
Para la mayoría de personas, sí. Su cafeína es muy baja y rara vez afecta el sueño. Si eres muy sensible, prueba primero una taza pequeña temprano en la noche y observa cómo duermes antes de hacerlo costumbre.
¿El café descafeinado sube la presión?
Al tener tan poca cafeína, su efecto sobre la presión debería ser mucho menor que el del café normal. Aun así, si tienes hipertensión, lo correcto es que tu médico te diga qué bebidas y cantidades son adecuadas para ti.
¿Se puede hacer espresso con descafeinado?
Claro. El descafeinado se muele y se prepara igual que cualquier café, en espresso, filtro, prensa o greca. Ajusta la molienda como lo harías con otro grano y pruébalo con leche si lo prefieres más suave y cremoso.
Resumen
- El descafeinado es café al que se le retira cerca del 97 % de la cafeína cuando el grano está verde.
- Una taza de 240 ml conserva entre 2 y 15 mg de cafeína, frente a unos 95 mg del café normal.
- Puede saber muy bien si parte de buen grano, tiene tostión cuidada y se prepara con el mismo cuidado.
¿Quieres entender cuánta cafeína es razonable para ti? Lee nuestra guía de cuánto café al día es saludable y cuéntanos en los comentarios a qué hora tomas tu último café.






